LA BATALLA DE UN DERECHO PENAL IGUALITARIO I

 

La nueva aristocracia se lanza el apelativo de populista de uno a otro extremo del salón de té con la fuerza con que antaño se lanzaban la cucharilla, reservando el cuchillo afilado para cuando los criados se solivianten desde fuera, y haciendo creer a éstos que en sus conflictos de alcoba hay verdaderas diferencias, algo más que ataquitos de cuernos, o peleas sobre si me quiere más papá o mamá.

Resultado de imagen de aristocracia

Por eso hoy voy a recordar uno de los principios sobre los que se ha construido el más abyecto y feraz populismo, ese que nos ha gobernado y nos gobierna, aunque ahora lo llaman cuñadismo, y desde siempre sencillamente estupidez. Ese juego tan antiguo de mantener a las masas en la ignorancia para después comprarles un juguete, aniquilar la inteligencia siempre comprometedora para evitar compromisos. Ese populismo en el que nos educaron, con películas, relatos y versiones de la Historia que nos dejaban pringados de caspa y en donde los buenos eran empalagosamente buenos y los malos eran otros, claro, siempre otros, menos los de verdad.

Intentaré no caer en los topicazos románticos que, por mor de enfrentarse al discurso dominante, caen en una salmodia de ingenuidad pánfila, aunque ya de entrada aviso que si alguien me quiere lanzar el sambenito de “buenista” no sólo lo asumo con gusto, sino que sólo puedo denunciar la repugnancia implacable de su reverso. Claro que soy buenista. ¿O qué concepto de sí mismo tiene quien piense que ser “malista” tiene mejor prestigio de realismo?. Sólo creo que hay que ser inteligente, y en una visión real del mundo, ser consciente de que no hay objetividad alguna en quienes lo construyen a su antojo, y después presentan su engañosa imagen desde los muchos intereses que tienen que proteger.

Resultado de imagen de carcel

Hablemos de las cárceles y del derecho penal en general. Hablemos de si la “mano dura” es o no es populismo. Si mezclar la venganza en todo esto no es volver a las cavernas, o si introducir los siempre legítimos y muy simpáticos sentimientos de las víctimas no es emponzoñar el debate, manipular el remolino con intenciones espurias, pescar con dinamita.

Ahora resulta que los que han construido un sistema penal hecho para perseguir “robagallinas” – ojo, no lo digo yo, lo dijo en un súbito ataque de decencia un presidente de Tribunal Supremo que ha contribuido como nadie a la prostitución interesada del poder judicial – a los que se les llena la boca hablando de terrorismo, sin pudor de intentar arrimar el ascua a su sardina en complejos contubernios mentirosos –aquella teoría de la conspiración que tantos con tan poco respeto a las víctimas y a la verdad sostuvieron y sostienen –, los que cada vez que aparece una niña violada, un soldado caído en acto de servicio o un pajarito muerto no dudan en clamar por la restitución de la pena de muerte, o reconstruyen la cadena perpetua sobre engañosos eufemismos, esos, digo, esos, nos van a llamar a los demás “populistas”. Como dijo uno de ellos a micrófono cerrado – si no es así de qué les asoma un poco de sinceridad — : ¡Manda huevos!

Continuará

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s