SILENCIO ANTE LOS CUATRO CUERPOS

https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/tragedia-canarias-mueren-cuatro-migrantes-alcanzaron-costa-tenerife_1_6695927.html

https://elpais.com/espana/2021-01-05/han-matado-un-hombre-han-roto-un-paisaje.html

https://elpais.com/espana/2021-01-05/cuatro-fallecidos-a-bordo-de-un-cayuco-que-llego-a-una-playa-de-tenerife.html

Una vez más,y son… , la tragedia de la inmigración (¿fenómeno, problema, amenaza, avalancha, invasión?) nos deja su testimonio en el fondo de un cayuco: cuatro cuerpos, cuatro gritos, cuatro desesperaciones, cuatro vidas perdidas. Rabia, impotencia, indignación, no son respuesta adecuada. Ni siquiera buscar culpas ni responsabilidades, ya de sobra conocidas y repartidas, con nuestra propia cuota, con una parte especial de los que miran para otro lado o se ponen de perfil, o se sienten ridículamente amenazados – miserables, fanfarrones de pecho ufano, cobardes – y hablan de efectos llamada, y siembran plantas de odio con semillas de miedo.

Nada responde a esa pregunta cuya respuesta nadie sabe, nada es respuesta a la interpelación que la Historia nos deja en una playa, en el fondo de una barca. La torpe impotencia de nuestras autoridades delegando su participación en el crimen sobre hombros ajenos no refleja sino el absurdo de hablar ante esos cuatro cuerpos.

Los abogados extranjeristas nos sentimos interpelados, como parte de la sociedad, y por nuestra propia dedicación, cada vez que la inmigración revela su faz más trágica. No nos dejaremos pervertir en aquellos sepultureros insensibles que Shakespeare primero, Leon Felipe después, denunciaron, pero menos aún nos dejaremos aplastar por el silencio culpable, aunque en días como hoy en que la noticia nos abofetea, sólo podemos encerrarnos en el silencio aplastante de esos cuatro cuerpos.

Nos sumamos a cuantas iniciativas se convoquen en las islas, en la península, en Europa, en el mundo entero, para expresar todo lo que hay en ese silencio temporal, para llorar la rabia, para no dejarnos arrastrar a la indiferencia, para gritar mañana en defensa de los derechos de esos seres humanos que siguen llegando a nuestras costas y a nuestras fronteras, empujados por matanzas, hambre, miseria y desesperación que nos recuerdan tanto a las de nuestros abuelos, para que podamos seguir mirándonos al espejo, y para poder decir a nuestros nietos que nosotros mantuvimos nuestro respeto en silencio, pero no nos quedamos quietos ante esos cuatro cuerpos.

¿Está zanjada la cuestión de las expulsiones en caliente?

Publicado en Publico.es el 20/11/2020:

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/40895/esta-zanjada-la-cuestion-de-las-expulsiones-en-caliente/

La primera impresión que se sacó en su día de la lectura de la nota de prensa del propio Tribunal y de los resúmenes que nos llegaban, fue descorazonadora. Tras una lectura cuidadosa y en profundidad de la Sentencia del Tribunal de Estrasburgo, sorprendente por cuanto revierte el juicio previamente hecho por la Sala de Instancia, seguimos descorazonados por muchas razones, pero vimos que nadie podía lanzar las campanas al vuelo: la sentencia ha repartido estopa por todas partes.

Mucho me temo que ocurra algo muy parecido con la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional, que pese a los avisos de que no estaba vinculado por la Sentencia de Estrasburgo, digamos que “se ha dejado vincular” de forma que viene a asumir prácticamente los mismos parámetros y condiciones de aquella otra sentencia.

Mientras tanto, los medios de comunicación, en su necesidad de resumir en un titular los asuntos que requieren muchas páginas, hablan de “aval” a las devoluciones en caliente. Sin embargo, no es ese “aval” un buen resumen, ni si quiera como síntesis forzada.

Ya Estrasburgo rompió una doctrina muy asentada y de forma muy peligrosa: los derechos humanos son universales y de todas las personas, independientemente de cuál haya sido su conducta. Si tanto Agamenon como su porquero tienen derecho a un abogado en un proceso penal, el mismo derecho tiene un terrorista que un roba-peras. Introducir la excepción de que una persona, por su conducta, se coloca en una posición de ilegalidad por la que deja de serle reconocido un derecho humano es algo que no puede dejar de chirriar a cualquiera con un poco de sentido del Derecho.

No obstante, conviene analizar esta postura, por rechazable que sea, pues tampoco es tan simple como se pinta, ni se puede considerar avalada sin más la Ley mordaza en ese punto de la legalización de las expulsiones en caliente. La denegación de protección que hizo Estrasburgo se funda sobre la base de unas condiciones que pueden ser consideradas desde una muy estricta observancia, y que constituyen sin duda elemento polémicos, primero de aquella Sentencia del TJUE, ahora en la medida en que han sido asumidas por el TCO, por éste.

Casi podemos adelantar la conclusión de que estas dos sentencias han venido a complicar más aun el problema jurídico, no a resolverlo.

Tanto Estrasburgo como la Sentencia interpretativa que en su día ya intuimos que iba a dictar el TCO establecen requisitos o condiciones de convencionalidad o de constitucionalidad. En una expresión que tanto nos gusta a los juristas “si, y solo si” se cumplen esas condiciones, las expulsiones en caliente son acordes al Convenio de Derechos Humanos o a la Constitución.

Pero si no se dan esas condiciones, seguirán siendo contrarias a ambos textos supremos de nuestro ordenamiento.

Esas condiciones no son otras que la existencia efectiva y real de varias alternativas para poder acceder legalmente a un puesto español donde pedir asilo. La existencia de esas condiciones hace legal que una persona que prefiera saltar una valla en lugar de acceder por uno de estos cómodos puestos puede ser rechazado sin más al otro lado de la valla. Se acerca mucho al “él se lo ha buscado” pero debe interpretarse más como una especie de “venga Ud. por la otra puerta”, para lo cual, claro está, tiene que existir esa otra puerta y estar abierta. El argumento lo que hace es trasladar la discusión no tanto a si la expulsión en caliente es legal o ilegal, sino a si las condiciones que se den para poder acceder a medios de presentación de la solicitud de asilo pueden llegar a justificar desde ese otro punto de vista el “venga Ud. por la otra puerta”.

El problema, desde esa perspectiva, se centra en una consideración de hecho: que en el momento y lugar de la aplicación de la devolución se cumplan esas condiciones, que hoy por hoy no se cumplen, más allá de los condicionantes concretos que podamos tener por causa de la pandemia.

La oficina de asilo que se abrió en Melilla en el puesto de Beni Enzar viene siendo desde que se creó absolutamente inaccesible a los subsaharianos. Ello se ha demostrado con estadísticas del propio gobierno español donde, en momentos de fuerte presión migratoria, accedieron a ese puesto 404 sirios, durante unos meses un total de seis subsaharianos, y en varios años, ninguno. La acusación a las autoridades marroquís de impedir el acceso por identificación racial (racismo, en román paladino), que se recoge por el Tribunal de Estrasburgo, resulta extravagante que porque no sea responsabilidad (directa, al menos) de las autoridades españolas, no afecte al caso, puesto que de lo que se trata no es de atribuir responsabilidades por ese hecho (que sí quedaría fuera de la jurisdicción española y hasta del propio Tribunal) sino de comprobar si es cierto o no que la oficina de Beni Enzar es inaccesible. Y así es – sea por responsabilidad de unos o de otros – de manera innegable.

La posibilidad de pedir asilo en embajadas españolas en el exterior no existe, al menos, desde la promulgación de la Ley de asilo de 2012. La inexistencia de un Reglamento de Desarrollo desde tal fecha está haciendo imposible la presentación de cualquier solicitud, con lo que la posibilidad es inefectiva e irreal.

Tan sólo ayer el Tribunal Supremo español, en una Sentencia cuya relación con la que nos ocupa no se nos escapa, viene a obligar a los consulados españoles a admitir solicitudes de asilo, cosa que hasta ayer no se hacía – por una curiosa interpretación del vacío legal – y veremos si a partir de mañana se consigue.

No es cierto, por tanto, que sean reales esos requisitos que convertirían en convencionales y constitucionales las devoluciones en caliente. Veremos si en un futuro cercano conseguimos que lo sean.

Las expulsiones en caliente, por tanto, tal y como se vienen aplicando conforme al texto de la Ley, siguen siendo ilegales, con ambas sentencias en la mano. Quizá podrán llegar a serlo cuando se haga posible acceder a los subsaharianos al puesto fronterizo donde pedir asilo y se vuelva a abrir la posibilidad efectiva de que pidan asilo en las embajadas y consulados. Mientras tanto, no.

Sorprende por tanto las apresuradas declaraciones procedentes del Ministerio del Interior de que se iban a seguir practicando, sintiéndose avalados por ambos altos Tribunales. La puerta a seguir reclamando contra las devoluciones en caliente sigue abierta, dado que lo cierto es que esas condiciones, hoy por hoy, son inexistentes.

Por otra parte, otras cuestiones importantes quedan por determinar.

El Tribunal Constitucional, y cualquier interpretación que se haga de nuestra normativa, estaba vinculado por ciertas afirmaciones, de carácter previo o preliminar, con las que el Tribunal de Estrasburgo rechazó la mayor parte de los argumentos con los que el gobierno español defendió su “aval” a este tipo de devoluciones:

  • No es presentable la doctrina de la frontera chicle, que con tanto arrojo como poca convicción defendió en su día el ínclito ministro Fernández Diaz, que afirmaba que la frontera comenzaba allí donde intervenían los agentes del estado. La Sentencia deja meridianamente claro que, una vez en la valla, la plena jurisdicción española y de sus autoridades está fuera de toda duda.
  • No es presentable, y queda igual de claro en el propio fallo, que los “rechazos en frontera” se les llame como se les llame, no sean expulsiones, a los efectos de la aplicación del Protocolo 4º, es decir, que se hace víctimas de ello a seres humanos sometidas a una actuación del estado español, y no cabe aducir que no lo sean, sobre excusas semánticas. Nótese que en este artículo ni tan siquiera utilizamos ya el término “devolución en caliente” que era el usual.
  • Los recurrentes agotaron todos los medios que se les pusieron para defender sus derechos, dado que precisamente uno de los derechos vulnerados es el del acceso a la tutela judicial efectiva si lo que se hace es recurrir a una pura actuación de hecho como es una expulsión en caliente. Al Tribunal Constitucional español le hubiera resultado muy difícil eludir este punto, y finalmente no lo ha hecho, con lo que a las dos condiciones que establecía el Tribunal de Estrasburgo articula una tercera:  debe respetarse y someterse al control judicial.

Ciertamente ello obliga a modificar radicalmente la práctica de lo que ha sido hasta ahora esos “rechazos en frontera”, que no podrán hacerse ya más como una mera via de hecho, sino que deberán someterse a unas formalidades de identificación y examen de las personas sometidas a este procedimiento que permitan el sometimiento de la decisión a control judicial. La práctica desplegada hasta ahora es absolutamente incompatible con esa exigencia.

Por tanto, la cuestión dista mucho de estar zanjada. Puede que se mantenga el texto de la Ley, sí, pero la Sentencia del TCO obliga a incorporar a ésta una serie de condiciones materiales y formales que hoy por hoy no existen. De cómo se haga dependerá que la tensión se reproduzca, porque grande es la tentación de — lejos de hacerlo con limpieza y buena fe — intenta vendernos un cumplimiento inefectivo, a lo que la sociedad civil seguirá oponiéndose.

El derecho de extranjería o el reconocimiento mayor o menor de los derechos de los extranjeros en Europa, se viene configurando desde hace tiempo como una especie de laboratorio de restricciones de derechos. Desde esa perspectiva, las Sentencias aquí analizadas sientan un mal y muy peligroso precedente para todos nosotros, pues le da a los estados una receta muy fácil de seguir con la que “cocinar” nuevas restricciones de derechos, una receta que los extranjeristas conocemos bien: se pone previamente la situación en un adobo político de miedo y alarmismo; una vez bien empapada la opinión pública, y reconociendo nominalmente los derechos humanos, les ponemos unos requisitos aparentemente, pero sólo aparentemente, fáciles de cumplir (vg. tiene Ud que ejercer su derecho en persona y en determinada oficina, a la que, claro está, podrá acudir en horario de oficina sin ningún problema); el siguiente paso es poner esas condiciones – por vía ejecutiva, no legal, que queda muy descarado – en posición de imposible acceso: una valla alrededor, un gorila en la puerta, un horario super-reducido, una cita previa imposible…; a partir de ahí, el que se salte esas condiciones se estará colocando a sí mismo en una posición de ilegalidad que provoca que carezca de derechos. No digan que no les avisamos.

EN RESPUESTA A KARLOS CASTILLA: MULTA ANTES QUE EXPULSIÓN, SI.

CON LA INESTIMABLE COLABORACIÓN DE ANDRÉS CEBALLOS Y JOSE LUIS RODRIGUEZ CANDELA.

Sin ánimo de polemizar, antes al contrario, de que los que estamos de acuerdo previamente no nos perdamos en disquisiciones que acentúen más las pequeñas diferencias que las grandes coincidencias, debemos responder al compañero Karlos Castilla, el cual en su artículo, publicado en Eldiario.es este 19 de octubre (https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/multa-expulsion-ojala_129_6299048.html) venía a dejar en un simple “ojalá” la opción por la multa antes que por la expulsión que ha venido a recuperar la pasada sentencia de 8 de octubre del TJUE.

Según su tesis, de la que compartimos algunas cosas, la sentencia no viene a cambiar gran cosa, sino a recordar simplemente que la Ley española debe ser cambiada para armonizarla con la Directiva, que según su interpretación de la Sentencia del TJUE de 23 de abril de 2015, no daría más opción que la expulsión para la estancia irregular.

Creemos que la visión del compañero adolece de una visión de conjunto y en un loable afán de rigor jurídico, olvida una mayor conexión con la realidad.

En primer lugar, no cabe olvidar el contexto ideológico y social en que se produce la polémica, que excede con mucho a un pretendidamente aséptico mundo jurídico conjugado en clave exclusiva de racionalidad. Se olvida de la historia, del relato, que acompaña a esta polémica, y otorga una claridad contundente a aquello que dista mucho de estar ni aproximativamente definido.

Es cierto que el punto de partida jurídico no es sino una pregunta judicial hecha desde una perspectiva muy técnica, que ha obtenido la respuesta esperada, superando la situación creada por una pregunta judicial planteada desde una perspectiva ideológicamente muy sesgada, que asimismo obtuvo la respuesta que quien planteó la pregunta esperaba, pero creando muchos más problemas y abriendo muchas más cuestiones de lo que resolvía. Una de las claves de aquella pregunta es que mentía en su planteamiento, y presentaba como que la Ley española hacía la multa y la expulsión como “optativas y excluyentes entre sí”, cuando lo que son es “preferencial la primera y sucesiva la segunda”, tal y como consagraba desde una interpretación literal e integradora de los derechos fundamentales la Jurisprudencia del Supremo hasta esa fecha.  

Recordemos: a partir de 2005 el Tribunal Supremo consagra una interpretación de la Ley de Extranjería en la que se prevé para la estancia irregular tanto multa como expulsión, la sanción más grave sólo se puede aplicar – desde el principio de proporcionalidad constitucionalmente consagrado – si existen agravantes claros.

Esta doctrina no fue seguida uniformemente, y se formaron dos frentes, ejemplo claro de lo que se habla cuando nos referimos a jueces progresistas y conservadores. No, no hablamos solo de que convenga colocar a éstos — más amiguetes – por encima de aquellos para que juzguen la gurtel, la kitchen, y otras felonías del partido conservador. Se trata, entre otras muchas cosas, de casos como este: de si darle o no una mayor importancia a los derechos humanos en la resolución de los casos concretos y cotidianos. Si dejarse contaminar por un socialmente rampante conservadurismo racista o si mantenerse incólumes ante él y tratar a todos los seres humanos como seres humanos.

Los jueces progresistas aplicaron la proporcionalidad y dictaron sentencias de multa, en tanto los conservadores se inventaron las agravantes para seguir aplicando expulsiones a mansalva. Ello a falta de un recurso de casación para unificación de doctrina que entonces aún no existía — el Supremo había perdido entonces la competencia de la casación en asuntos de extranjería, lo cual no impidió a su gabinete técnico dicta instrucciones interpretativas de la sentencia — salvo muy restringidamente. Y se les veían muchas ganas, debo añadir. Tantas, que a partir de la Sentencia citada de 23/04/2015, provocada, como he dicho, por una pregunta sesgada y malintencionada, las campanas se alzaron al vuelo para proclamar la mano dura y el entierro de la proporcionalidad con los extranjeros “ilegales”.

Sin embargo, de esa sentencia –que como he dicho planteaba más problemas que soluciones – se hicieron con fundamento hasta nueve interpretaciones distintas, nueve.

Ya en el Encuentro de extranjería del  Consejo general de la Abogacía en Málaga a finales de mayo de 2015, por los autores de este articulo entre otros, se alzaron voces en contra de la interpretación que venía a derogar la proporcionalidad de la Ley y que abogábamos por una interpretación de la sentencia más acorde con los elementos básicos del ordenamiento jurídico de la Unión: no puede el estado incumplidor, que habría transpuesto indebidamente la directiva, aprovecharse de esa circunstancia y aplicar directamente la directiva en contra de un administrado.

Como decía nuestro malogrado amigo Ángel Chueca, profesor de Internacional Privado en Zaragoza, las Directivas son “constitucioncitas”, es decir, leyes marco, que no regulan nada concreto, sino que marcan los límites a donde puede llegar, por arriba, abajo, izquierda y derecha, las leyes que hagan los países de la Unión. Tal y como nos sobran los ejemplos, si una ley española vulnera la Constitución, los tribunales tienen la posibilidad y obligación de aplicar ésta por encima de la Ley. Y lo mismo las Directivas, pero con una salvedad: si la Directiva es alegada por el ciudadano en contra de la Ley del estado, sí, pero si es al revés, y el estado pretende alegar la Directiva para ser aplicada en contra de su propia ley, dicha alegación es ilegítima y debe ser ignorada, aplicándose la Ley del estado.

También defendimos desde el primer día – por acuerdo de la Subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía – que la interpretación más adecuada no supone sino traducir adecuadamente la Sentencia. Por no extendernos mucho, la Directiva llama “expulsión” a lo que nuestra ley llama “salida obligatoria” (que siempre acompaña a la multa) y nuestra ley llama “expulsión” a lo que en la Directiva se llama “expulsión forzosa”. Si se hace una lectura en esa clave se descubre que no sólo la Sentencia del TJUE no se opone a una aplicación proporcionada de la Ley — es más, la exige – y se entiende mucho mejor la armonía entre ambas Sentencias del TJUE.

Por tanto no es cierto, como dice el compañero Karlos, que la Sentencia del 2015 declare contrario al Derecho de la UE lo que él llama “el sistema multa o expulsión”, y es menos cierto aún que “todo lo que se encuentre dentro de ese sistema no se debe/puede aplicar”.

Lo cierto es que la nueva Sentencia lo “único” que hace es “solo” desautorizar al Tribunal Supremo por cuanto a éste se le ha planteado en repetidas ocasiones la misma tesis que la Sentencia canoniza, y en todas la ha despreciado, a veces con cajas destempladas. Esa tesis es la de que la aplicación directa de las Directivas no tiene efecto inverso. Dicho así parece simple, y en el fondo lo es, si se explica bien. No parece poca cosa.

Si nos ceñimos única y exclusivamente a esa perspectiva, el artículo del compañero Castilla sería un análisis ciertamente certero y técnico, pero nos tememos que no es esa la perspectiva adecuada, y por tanto no se extraen de ellas las consecuencias adecuadas.

La principal consecuencia que parece extraerse es que “lo correcto es trasponer la norma europea en el sistema jurídico nacional”, algo a lo que –según Castilla – el TJUE está “invitando” a hacer al legislador español, como si la Ley española no se adecuara ya a la Directiva. También el Consejo Europeo reunido en Viena en 2019 pretende esa reforma regresiva. Y mientras tanto – siempre según su interpretación — la proporcionalidad no se podría aplicar por ser contraria al derecho de la UE. Un oxímoron o un disparate: un derecho humano no sería aplicable por exigencia de la cuna de los derechos humanos.

Apela Karlos – que espero me permita tratarle con esta confianza — a una complejidad en relación a los temas migratorios que sin embargo no aplica a su dictamen, y termina su artículo con unos “ojalá” que compartimos, pero que vemos más cercanos de lo que los ve él, reprochando implícitamente a quienes luchamos por hacerlos más efectivos y defendibles de “crear falsas expectativas que sólo generan más frustración y desánimo”. Quizá si alguno de nosotros hubiera pensado así no hubiera acompañado a los compañeros de Castilla la Mancha que animaron a su Tribunal Superior a plantear la pregunta, no hubiéramos teorizado sobre ella ni la hubiéramos extendido, y evidentemente no se habría planteado.

Ahora bien, reconocemos que pone el dedo en la llaga al mencionar ese punto de análisis: complejidad vs. simplicidad. La introducción de los derechos humanos como fuente de la que manan no sólo todos los derechos, sino todo el Derecho, implica una mayor complejidad y un mayor esfuerzo en el acercamiento a la realidad que deben hacer los agentes jurídicos. Y el mejor ejemplo de ello es precisamente la aplicación a toda sanción, sea la que sea, por cualquier infracción, sea la que sea, del principio de proporcionalidad, que como se ha cansado de repetir el TJUE implica tener en cuenta todos los factores en juego, y no tan sólo y únicamente el simple, fácil, moliente, autorreferencial, cómodo, y manido factor de la estancia irregular.

Finalmente debemos recordar que existe otra cuestión prejudicial planteada por el Juzgado de lo Contencioso administrativo número 15 de Barcelona y ya varios juzgados — en apenas dos semanas — han aplicado la Sentencia del TJUE de 8 de octubre para anular una expulsión sustituyéndola por multa Esa nueva cuestión quizá facilite la oportunidad al TJUE de matizar todos estos puntos.

Firmado:

Andrés Ceballos y  Jose Luis Rodriguez son miembros de la Asociación de Abogados Exrtranjeristas y Francisco Solans Puyuelo es vicepresidente y portavoz de la misma Asociación.

INDIGNACION ANTE LA AMENAZA DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE MELILLA A LA UNICA NIÑA A LA QUE SE HA CONSEGUIDO ESCOLARIZAR TRAS MÁS DE UN AÑO DE LUCHA.

Fatima (nombre supuesto) es una niña de unos 11 años a la que se ve emocionada, agradecida, y feliz, por aquello que muchos de nuestros hijos – o incluso nosotros mismos a su edad – aborrecíamos: ir al colegio. En un video de unos pocos segundos que se grabó cuando recibió la resolución por la que – al fin, y de momento, único caso – se le permitía su escolarización en su ciudad de nacimiento y residencia: Melilla. Con su desbordada sinceridad infantil proclama su reconocimiento a los abogados que la han ayudado diciendo que ella de mayor quiere ser abogada para hacer lo mismo, ayudar a la justicia de los que la necesiten, y su satisfacción por superar una discriminación vergonzante por parte de las autoridades de una ciudad que se dice parte de un estado democrático y de derecho se le adivina en una sonrisa inmensa que no puede ocultar la mascarilla.

 es un foco que encabeza un tren donde van montados otros muchos niños, para los que tarde o temprano conseguiremos el mismo reconocimiento. Tal vez por eso, la repulsiva y cobarde estrategia de quienes quieren parar este tren está siendo disparar al faro, quitarle su luz de avance en esta oscuridad en la que los que deberían alumbrar el camino – jueces, fiscales, ministerio de educación – no se han dignado a encender sus luces.

Fatima recibió el viernes una carta nefanda, una ofensa a la dignidad humana, y por tanto – aunque lo ignore – también a la dignidad de quien la firma: como no nos quedó más remedio que aceptar que fueras al colegio con nuestros hijos, pese a que eres foránea, extranjera, subhumana, ilegal, carne de analfabetismo; como te atreviste a insultarnos con tu alegría y a proclamar tu derecho, no vamos a dejar “impune” tu atrevimiento, y vamos a pasar al ataque contra ti, contra una niña de 11 años que eres el foco de tantos detrás de ti: nos vamos a inventar unas irregularidades en el padrón para darte de baja de oficio, y así después seguir mintiendo y decir que no vives aquí, y después echarte del colegio al que tan contenta acudes cada mañana para dar ejemplo.

Con esa incoación, contraria a la resolución de la Comisión de Derechos del Niño de la ONU que obligó a escolarizar a Fatima, contraria a los propios informes de servicios sociales del ayuntamiento, contraria de forma patética a la evidencia de la asistencia continuada de la niña al colegio con la frontera cerrada (¡acaso entra cada mañana en helicóptero para ir al colegio!), la ciudad autónoma de Melilla, cuya administración firma el documento, ha cavado más hondo aún el hoyo en que su racismo y xenofobia estaba excavando. Es el hoyo de su bajeza moral que pretende iniciar una trinchera contra el avance de los derechos de unos niños, es su complicidad culpable contra los que claman (PP. y Vox a pleno pulmón, otros más con la boca pequeña) contra la “marroquinización de Melilla” para justificar el pisoteo de los derechos de unos niños, sin entender que lo que les “tercermundiza” es precisamente esa indignidad y esa falta de acatamiento al Derecho y a los derechos de todos.

La alegría de Fatima se había tornado ayer en miedo a que le quiten lo que tanto ha luchado por conseguir, su proyecto de vida – convertirse en abogada para defender a los demás – amenazado. Puede que sea eso lo que buscan, que no pase de empleada de hogar, para servirles a ellos. La indignación que sentimos desde la Asociación de Abogados Extranjeristas ante esa sucia venganza contra una niña de 11 años por parte de quienes, con una impunidad que cesar, intentan atacarla, no puede ser mayor. Y con la única arma que le vale a la Justicia, el Derecho, avisamos y prestamos a los cómplices de este atropello nuestra asesoría: si se atreven a seguir adelante y llegan a dar de baja en el padrón a Fatima, para después desescolarizarla, estarán cometiendo un delito de prevaricación en el que tendrán enfrente a todo el imperio del Derecho. Veremos entonces si Melilla es un enclave europeo en Africa, o una rémora fascista para un estado democrático como debería ser España en todo su territorio.

Francisco SOLANS PUYUELO

Vicepresidente/Portavoz de la Asociación de Abogados Extranjeristas

ELEVACION DE LA PROTESTA POR LA FALTA DE CITAS

Ante la continuidad de la situación de escándalo y el clamoroso silencio del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Policía sobre la falta de citas previas para realizar el trámite de puesta de huellas en los trámites de extranjería, que está provocando el perjuicio en derechos básicos de miles de ciudadanos extranjeros residentes en nuestro país, la Asociación de Abogados Extranjeristas ha decidido elevar su protesta y sugerir soluciones ante los Grupos Políticos del Congreso y Senado, así como a las Comisiones de Interior y de Inmigración de ambas cámaras, y a los Defensores del Pueblo español y europeo.
En el texto de la carta remitida a todos ellos por el Presidente de la Asociación, elaborada por la Junta Directiva en unanimidad, se proponen una serie de soluciones que sería facilísimo implementar y que estarían al alcance del Ministerio, máxime en el marco de necesidad de soluciones excepcionales en que nos encontramos. Sin embargo, la desidia negligente del Ministerio no sólo prefiere no adoptar ninguna de estas medidas, sino que además continúa sin ofrecer ninguna explicación del por qué de esta situación, que en algunas provincias venia presentándose incluso desde antes del estado de alarma, con el que se ha generalizado a toda España, ni si se va a adoptar alguna medida que intente aminorar el problema que afecta tan gravemente a tanta gente. Medidas tales como:
.- Habilitar las oficinas de renovación del DNI
.- Que las propias resoluciones de concesión de las autorizaciones incorporen la fecha de cita previa y eximir de toma de huellas a todas las tarjetas en que no sea estrictamente necesaria
.- Detraer personal de otros servicios menos urgentes y necesarios, como los cies
.- Emprender las reformas legales necesarias, para evitar burocracia innecesaria eliminando todo trámite en que se exija la presencia personal, el respeto al derecho de representación y la modernización telemática. Permitir que representantes vayan a recoger la tarjeta ya hecha
Tampoco se explica si se va a investigar cómo consiguen el evidente beneficio aquellos pocos que – posiblemente con implicación de elementos internos de la propia policía – consiguen las pocas citas que salen al público, y que se están lucrando a costa de la desesperación de quienes día tras otro intentan sacar esas citas sin resultado.
La elevación, además de al Defensor del Pueblo español, al Europeo, se explica porque de esta situación se están perjudicando también miles de ciudadanos europeos que desearían legalmente obtener el registro de su residencia en España, y no pueden por falta de citas previas.
Confiamos en que desde las altas instancias a que nos hemos dirigido se consiga movilizar una actuación que ya llevamos demasiado tiempo esperando del Ministerio del Interior, muy activo a la hora de elevar vallas, pero poco a la de respetar los derechos de las personas.


Francisco SOLANS PUYUELO
Vicepresidente/Portavoz de la Asociación de Abogados Extranjeristas

Texto genérico enviado:

AL GRUPO PARLAMENTARIO ………… /Defensor del Pueblo/Defensor del Pueblo europeo

Excelentísimos Sres:

Debemos remontarnos un tiempo para exponer el problema que pretendemos explicar, y del cual una buena parte de la solución nos consta está en sus manos, si bien la responsabilidad principal debemos situarla sin duda en el Ministerio del Interior.

Ya antes de la declaración del estado de alarma por la crisis del coronavirus la política de extranjería sufría – desde una cerrada interpretación de las Disposiciones Adicionales tercera y cuarta de la LO 4/2000, introducidas en la reforma del 2013 – de una obsesión por que todos los trámites se hicieran personalmente por el afectado y únicamente ante las oficinas encargadas de resolver, es decir, oficinas de extranjería en capitales de provincia y unas pocas comisarías más que las de las capitales. Ello rompía el derecho de representación y sobre todo el principio de ventanilla única y de modernización de la Administración que por otro lado se decía perseguir. Pero se limitaba a extranjeros, luego carecía de importancia.

La implementación de estos artículos llevó a un caos de semejante magnitud – colas, colapso de servicios, etc – que pronto el gobierno de turno tuvo que retroceder y permitir que un gran número de solicitudes (las no iniciales) se presentaran a través de cualquier registro o a través de representación, en lo relativo a los expedientes, es decir, en aquello que dependía de los Ministerios de Trabajo y Administraciones Públicas. Nunca hubo una racionalización por parte del Ministerio del Interior, que excusado en la necesidad de toma de huellas obliga a todo ciudadano extranjero a comparecer personalmente al final de cualquier trámite, aunque tan sólo haga un año que se le hiciera comparecer por última vez. No parece que en un año el aspecto de una persona o sus huellas dactilares vayan a cambiar mucho, pero así se mantuvo de forma incólume.

La evolución de la inmigración en nuestro país, sanamente creciente, conformada tanto por extranjeros de fuera como de dentro de la Unión (todos deben acabar pasando por la toma de huellas policial) hizo que bajo la excusa del deber de autoorganización de la Administración se comenzara a aplicar la necesidad de realizar dicho trámite única y exclusivamente a través de una cita previa, que única y exclusivamente se podía obtener a través de una única y exclusiva página web de la Administración.

El mecanismo de la cita previa – aparentemente inocente – esconde no pocos fraudes por parte de la Administración respecto al ciudadano al que tiene obligación de servicio: la distribución de las citas se hace al albur de los intereses organizativos de la Administración que organiza su agenda – y su capacidad de absorber solicitudes y de resolverlas en plazo – a placer, y sin someterse a norma alguna.

En algunas plazas, o en algunas temporadas determinadas, las citas previas acumularon demoras escandalosas. La llegada de venezolanos debido a la difícil situación que atraviesa el país y el reconocimiento por la Audiencia Nacional de un peculiar estatus que debía obtenerse a través de una solicitud de asilo que debe presentarse personalmente – y por tanto con cita previa – en una comisaría de policía determinada de cada provincia ocasionó demoras a veces superiores al año, para ejercer un derecho reconocido en el tronco fundamental de los derechos humanos en nuestra Constitución.

Pero no sólo las peticiones de asilo. Las solicitudes de arraigo, de tarjeta de familiar de ciudadano de la Unión, de registro de ciudadano de la Unión, etc, etc, acumulaban meses según la plaza y el trámite.

Con la llegada de la crisis del COVID19 las administraciones implicadas han respondido de muy distinta manera ante la situación. La evidencia es que la exigencia de presencia personal en todos los trámites era un absurdo contrario a la propia dinámica de modernización, como antes hemos mencionado, pero se convertía ahora en un enorme factor de riesgo de contagio tanto para usuarios como para los propios funcionarios. La Secretaría de Estado de Migraciones inició un proceso acelerado para terminar con todas esas exigencias de presencia personal, permitiendo la tramitación de casi todos los trámites a través del propio registro electrónico especial (Mercurio) o del general de la Administración (redsara) y para superar la falta de firma electrónica por parte de muchos extranjeros, a través de la representación de profesionales previamente acreditados. A ello se añadió una prórroga automática por seis meses a todos los permisos que caducaran durante el periodo.

Ello ha contribuido a resolver en una buena parte el colapso previo, en la presentación de solicitudes, pero la actitud del Ministerio del Interior ha sido bien distinta:

Si durante el estado de alarma el cierre del servicio de recogida de huellas para la expedición de nuevas tarjetas o registros fue total, la reapertura tras el 1 de junio o del 21 del mismo mes sólo puede ser calificada de desastrosa. Todos los trámites de extranjería acaban terminando en la toma de huellas ante una comisaría de policía, todas las tarjetas se hacen en la fábrica nacional de moneda y timbre tras pasar por esas pocas comisarías de documentación para extranjeros, y todos deben pasar por una cita previa que se ha convertido en prácticamente inexistente.

Decimos prácticamente porque – sin que se haya facilitado en parte alguna información oficial de las causas de semejante despropósito – nos consta que sí se dan citas, pero en un número exiguo, y que sólo se consiguen por personas que, de un modo u otro, han conseguido conocer “el truco”, o el cauce de acceso, generando con ello un mercado inflacioniario abonado para el abuso.

Imaginémonos sólo la situación desesperada a que cualquiera de nosotros se vería abocado si le caduca el DNI, se le dice que tiene que pedir cita previa para renovarlo, y la cita es de casi imposible acceso. Pasa el tiempo y el banco bloquea nuestras cuentas y anula nuestras tarjetas, nos es imposible viajar o desplazarnos con tranquilidad, estamos expuestos a denuncias y sanciones, no podemos apuntarnos al paro, darnos de alta en la seguridad social o hacienda, renovar el padrón, comparecer o realizar ningún trámite ante la Administración, pedir la renta mínima de inserción…  sin nuestro documento de identidad en vigor. A ello se viene condenando a miles de extranjeros desde hace meses, y nadie ha dado la menor explicación.

Cuando en las distintas provincias hemos intentado ponernos en contacto con responsables policiales, las respuestas han sido variopintas: desde la socorrida falta de medios, pasando por imaginarios hackeos de página web, medidas de seguridad sanitaria, futuras soluciones que nunca llevan, etc, etc, etc,.

Y el caso es que el problema tiene una serie de soluciones evidentes y al alcance del Ministerio con poco esfuerzo y menor inteligencia:

.- Habilitar las oficinas de renovación del DNI para expedición y renovación de tarjetas de extranjería.

.- Que las propias resoluciones de concesión de las autorizaciones incorporen la fecha de cita previa.

.- Eximir de toma de huellas aquellas tarjetas que se renovaron y de las que se tomó huella y foto el último año o dos años, emitiendo la tarjeta nueva con la foto y huella ya en poder de la Administración.

.- Dado que es imposible que acuda un representante a poner la huella, que se permita que vaya a recoger la tarjeta cuando ya está hecha.

.- Aumentar personal, comisarías, y medios, por supuesto, aunque haya que detraerlos de otros servicios menos urgentes y necesarios que sin embargo están bien provistos.

.- Emprender las reformas legales necesarias, como por ejemplo que las solicitudes de asilo no deban presentarse forzosamente ante funcionarios policiales, sino que puedan presentarse en solicitud redactada por sí mismos en un modelo o con la asistencia de un profesional de libre elección.

.- Eliminar todo trámite en que se exija la presencia personal, salvo que sea imprescindible, como una toma de huellas, mediante los mecanismos expuestos de respeto al derecho de representación y la modernización telemática.

Con sólo unas pocas de estas soluciones, que a modo de propuesta y sin ánimo de exhaustividad, el problema se vería pronto atajado y las demoras en las expediciones y renovaciones se podrían hacer en periodos de tiempo razonables.

Resulta incomprensible que desde el Ministerio del Interior la desconfianza hacia el ciudadano extranjero, hacia los profesionales, y hacia la eficacia de los medios informáticos, se imponga sobre la necesidad del ejercicio de derechos fundamentales de miles de personas.

Nuestro interés es informarles de este problema, cuyos datos concretos – ya les advierto que escandalosos — presumo accesibles a todos Uds, y buscar soluciones urgentes. No descartamos en un segundo momento que se depuren responsabilidades por habernos visto abocados a esta lamentable situación, pero les rogamos que se pongan en marcha para implementar soluciones lo antes posible.

Atentamente

La Junta Directiva de la Asociación de Abogados Extranjeristas.

En diversos lugares de España, a 15 de octubre de 2020.

NOTAS DE PRENSA

Terminada la fase — más literaria — de la metamorfosis, que inicié cuando fuí nombrado portavoz de la Asociación de Abogados Extranjeristas, para que mis comentarios — a veces exabruptos llevados de la rabia pero con su puntito de humor — no fueran vinculados a la Asociación, toca ahora una etapa que promete no ser poco prolífica, que es reproducir en este blog las muchas notas de prensa que la realidad de las migraciones me obliga a redactar.

A veces cunde el desánimo. Noticias que nos parecen importantísimas no logran ocupar ni un breve de los medios de comunicación, y menos ahora, en que parece que todo lo que no sea coronavirus no tiene el menor interés. Quizá una entrada de este blog o un artículo de opinión deberá ir dedicado a todo lo que durante este tiempo está ocurriendo en el mundo de los derechos humanos de los migrantes y que no tiene nada que ver con el covid, pero sin embargo está ocurriendo, y no es menos grave por ello.

Esta semana está siendo prolífica. No ha terminado y nada menos que tres notas hemos tenido que lanzar:

EL ERROR DE REABRIR LOS CIES

Durante cinco meses los CIES han estado cerrados, y el anuncio de una oscura secretaría de policía de que se disponen a reabrirlos viene a demostrar muchas cosas:

1.- Nada ha ocurrido durante estos cinco meses que trastoque frontalmente la política migratoria, no sólo sin cies, sino sin apenas expulsiones, lo que demuestra que la pata represiva del banco de la política migratoria – la contención y la discriminación son las otras dos – sólo sirve para infundir un miedo que no es capaz de sustituir el respeto que toda política pública debería inspirar, y para hacer ver que se hace algo – por inútil que sea, por mucho sufrimiento absurdo que inflija—ante lo que no se sabe qué hacer.

2.- Las prisas por volver a las andadas no son buenas y denotan que mientras desde otros departamentos se intenta construir una política en positivo, el Ministerio del Interior sigue anclado en las más rancias concepciones represivas y de control de las libertades personales, y demuestra que sus intereses se sitúan por encima de la salud pública que dice defender. Los cies no están preparados para reabrir en plena segunda ola del virus, y mucho menos para garantizar que sean útiles a lo único para lo que se afirma que están concebidos. Nada puede asegurar que los países de origen de los inmigrantes estén dispuestos a recibir a sus nacionales procedentes de un país en plena ascensión de curva de contagios.

3.- Los abogados extranjeristas recomendamos a nuestros compañeros que defiendan frente a la petición de internamiento reclamen del juez garantías reales de que verdaderamente se va a poder expulsar a esa persona a la que se interna con esa finalidad, y además se exigan garantías de sanidad dentro de unos centros que si por algo se caracterizan es por el hacinamiento y la falta de posibilidad de guardar la distancia de seguridad. En esas condiciones es muy probable que la reapertura de los cies se quede en anecdótica, pero no será irrelevante el incremento de gasto en personal tan necesario para otros cometidos.

No se entiende cómo ni por qué un Ministerio que lleva cuarenta años de democracia, dirigido por un juez de prestigio, no termine de aprender un esquema de prioridades de mínima sensatez. La reapertura de los CIES es en estos momentos más que inoportuna, precipitada y apresurada, es un grave error que sólo va a servir para revelar una vez más cuál es la única y real razón de existir de esos centros de sufrimiento gratuito: imbuir un miedo cerval y exagerado a aquellos que cometan el craso delito de lesa majestad – apréciese la ironía — que supone desobedecer unas leyes injustas por inhumanas y fuera de la realidad.

EUROPA DECEPCIONA OTRA VEZ CON SU POLÍTICA MIGRATORIA

El 23 de septiembre se ha celebrado una esperada cumbre europea sobre políticas migratorias. Los ilusos aun creyentes de que el proyecto europeo va asociado indisolublemente al respeto a los derechos humanos y a la solidaridad mas allá del mercado como nexo de unión frente a los populismos nacionalistas hemos visto cómo, una vez más, los acuerdos se alcanzan sobre unos mínimos que satisfacen sólo a los más reacios a avanzar en esos valores europeos, ante la debilidad y — ¿por qué no decirlo?—cobardía de aquellos de los que se supone una mejor defensa de esos valores.

Si esperábamos que se superara el esquema del Acuerdo de Dublín II, trampa burda para los países del sur, (no podemos entender cómo se llegó a admitir en su día), que obliga a cada país de entrada de solicitantes de asilo a asumir las solicitudes y la acogida (lo que deja las manos cómodamente libres a los países del norte), nos encontramos con que no sólo no se reforma ese pervertido sistema, sino que se vuelve a las “cuotas voluntarias” de acogida de refugiados. Y todos sabemos la falta de voluntariedad de casi todos, que ante cuotas obligatorias en 2015 se limitaron a no cumplirlas.

Si esperábamos una mayor apertura ante las ya acuciantes necesidades demográficas de una Europa envejecida, la respuesta es mayor cerrazón de la fortaleza, mayor represión y mayor inmigración, los tres ejes que sin duda, y sin hipocresías, son el único lenguaje que entienden nuestros dirigentes europeos. Un endurecimiento anunciado de la bien llamada Directiva de la Vergüenza se une a la novedad de la cumbre, que es que el que no cumpla con la solidaridad pueda compensarlo pagando por mayor represión. Las palabras precisas desnudan el hipócrita lenguaje diplomático, y desvela la descarnada verdad de una Europa pusilánime y acobardada.

Acobardada sobre todo ante los países del grupo de Visegrado, que se han integrado en la Unión pensando y practicando la política de que se puede estar dentro sólo para lo que les conviene o creen que les conviene. Mientras el resto no asuma una postura valiente ante estos países dominados por el populismo nacionalista de raíz neofascista: Polonia, Hungría, Chequia, y les apliquen sanciones duras o el camino de salida por no cumplir con los valores fundacionales europeos, no será posible una política común más allá de la chapuza que hoyu nos han presentado. Pero con crecientes tentaciones en Austria, Holanda, Italia, Francia, la propia España, parece que el resto de dirigentes, mirando más a los electores internos, ni se atreven ni son capaces de poner las luces largas, para ver que más allá del campo de las cortas espera un abismo.

El comité de Derechos del Niño vuelve a reiterar al estado la necesidad de escolarización de un grupo de menores con carácter urgente y se sigue desobedeciendo

Hoy hemos recibido un grupo de abogados de la Asociación de Abogados Extranjeristas, que participamos en apoyo de PRODEIN para conseguir el reconocimiento a una escolarización de todos los niños de Melilla, una nueva comunicación del Comité de Naciones Unidas por los Derechos del Niño, organismo al que España debe obediencia por ser firmante del Convenio Internacional de Derechos del Niño.

En esa comunicación, se repite por enésima vez al Reino de España que debe escolarizar urgentemente a seis niños (de entre casi un centenar más) cuyos casos han sido acogidos por el Comité. Sin embargo, el estado del Reino de España sigue desobedeciendo de forma contumaz la orden dada por este alto organismo de las Naciones Unidas.

Ello nos coloca en situación de incumplidores internacionales y nos sitúa en la lista de países donde no se respetan los derechos humanos, en este caso el derecho a la escolarización de menores. La imagen internacional de España sufre un serio revés ante el mundo, en un momento en que un expediente impoluto en Derechos Humanos es carta de presentación necesaria para que la voz de nuestro país sea respetada en los foros internacionales.

Entre las excusas, francamente absurdas y groseramente sesgadas, que el Estado pretende objetar para no cumplir con su obligación, hay una que llama especialmente la atención, dado que si objeta que estos niños no deben ser escolarizados por España porque supuestamente podrían estar entrando en Melilla cada mañana desde Marruecos, olvida el estado que desde hace meses eso es imposible, pues la frontera con Marruecos está cerrada y estos niños ni tan siquiera tienen la posibilidad de acudir a la escuela a Marruecos cada mañana desde Melilla, que es donde viven.

Estamos construyendo en Melilla, ciudad española del norte de África, un gueto, un apartheid de derechos, un campo de no derechos tan vergonzoso como el de Moria, donde a menores que están bajo la jurisdicción española se les impide acudir a la Escuela, simplemente por no tener unos papeles. Es curioso que la españolidad de Melilla se defienda aplicando en esa ciudad unos no derechos que son radicalmente contarios a esa españolidad, como son nuestro Derecho y nuestros derechos, haciendo valer así un rancio y obsoleto concepto de patria vinculado a la raza y la herencia.

Francisco Solans Puyuelo. Vicepresidente/ Portavoz Asociación Abogad@s Extranjeristas.

continuaremos

LA METAMORFOSIS V.3

Y ahora acá, en este cuarto de mierda, con este olor a mierda, con este frio de mierda que está haciendo, sobre estos taconcitos de mierda, con esta cara de mierda que se me debe estar poniendo, con el rimmel por toda la cara toda hinchada, que ni un pañuelo me dejaron, menos mal ya me fui calmando, el hipo queda, no, no pensés demasiado, no volver a empezar, no les des esa satisfacción, que seguro la gozan oyéndote llorar, aguantá, ten valor, pará, ya verás sólo es un rato, se arreglará ya verás, al final sólo el susto, seguro que venían buscando coca o alguna mierda al club y no encontraron, y para hacer caja se llevaron las putas, será, si, no puede ser otra cosa, ahora a ver hasta dónde les llega lo de hacer caja, calmate, ya, pero cómo voy a calmarme con esta mierda, joder, si ya me duele la espalda de estar quieta y de pié, y cómo voy a sentarme en esta pocilga, sobre qué, a ver, intento, esa manta, ya se me debió acostumbrar el olfato, ya parece que no huele igual, o se me atrofió, la coloco en el pollo este, ahhhhh, al menos apoyo la espalda, la hostia, los tacones, los pies, descanso algo, Diosssss, no podía más, y ahora qué, qué pasará, ahora el tiempo, qué hora será, no puedo dormir, no podré ni intentar dormir, eso no, cómo, acostarme acá, no, imposible, y seguro hasta la mañana nada, no se oye nada, sólo alguna voz de la parejita de mierda que se quedó de guardia acá, la soldadita y el soldadito, ya, que no harán nada para pasar el tiempo, ya, tienen puesta la radio también, algo se oye de fondo, música, pero nada más, y parece estoy sola, cómo, por qué, si nos llevaron a un montón, se ve que todas las que no llevábamos papeles, pero cómo se puede meter a la gente acá, esto es un maltrato, un zulo, una mierda, claro que a saber la gente que pasará por esta habitación o lo que sea, pero al menos un poco de limpieza, ya, claro, no vas a dejar una sábana para que algún tarado se cuelgue, pero esto está helado, o soy yo que me quedé, no sé, pero imaginá alguien que metan por nada, por error, pero cómo, a mí, no, si yo no hice nada, ya empiezo a pensar como ellos, carajo, como que yo mereciera, como que es diferente si uno merece o no, ¿qué pasa si uno robó?, ¿que lo meten acá porque robó?, ¿y eso?, o si es puta o si no tiene papeles o si es un santito y no hizo nada es lo mismo, esto es intolerable, esto no es humano, esto es peor que las gallinas y los puercos, no se puede tener acá a una persona ¿cuánto tiempo? ¿para qué? ¿qué quieren? Al rato te calmás, claro, no podés estar de los nervios tantas horas, al final se te acaba el llanto y esta maldita calma te mantiene, te agota, te pone los nervios, los templa, no pasa nada, no sabés qué va a pasar, no sabés, sólo la celda, estrecha, oscura, gris, fría, sucia, y el tiempo, el tiempo lento, que pasa, y no sabés a dónde, ya me puse filosófica, la concha, luego nos dicen, pero no me queda otra que pensar, pero no quiero, si pudiera dormir un poco, pero acá ni en broma, cuánto tiempo tiene que pasar más para que pase algo, qué hora será, tarde, seguro, ya no era pronto cuando llegaron, las dos, las tres, no sé, ha pasado tiempo, serán las cinco quizá, no sé, y para qué, qué importa, acá no amanece ni es de noche, esto es un zulo de luz artificial, sin ventana, sin nada, sólo pensar y pensar, no queda otra, como si a una le fuera a servir de algo, como si fueras a poder subir por las paredes o al techo por pensar más o si pudieras hacer la mierda esta más grande, o abrir esa puerta de acero por pensar, o si fuera a venir alguien a limpiar sólo por pensar en ello, o pasara algo, algo que rompiera esta horrible monotonía, como si pensando no fuera a empeorar las cosas, porque no puedo, no puedo recordar, no sirve de nada, ni pensar qué pasó, no lo va a arreglar, ni pensar lo que pasará lo cambiará, ahora sólo esperar y esperar que pase la noche, quizá a la mañana pase algo, venga alguien, me lleven a otro sitio, no sé, pero sólo queda eso, esperar acá sentada, encogida, ya quieta, calmarme, estar, tan sólo estar, no pensar, no sentir, calmarme, pasar el rato, sola, como si no creyeran ellos que sos humana, como si les diera igual que seas una perra, una rata de laboratorio, encerrada, sin nada, con sólo el tiempo y ni el reloj me dejaron.

LA METAMORFOSIS V.2

Ya decía mi tía que tuviera cuidado, no, no te acordés de tu tía, dónde me metía con quién iba, que parece fácil aunque sea un poco asqueroso con muchos, que me avisó, pero no, eso es lo que quieren, humillarte, que es un mundo raro, sucio, que los tíos que van no son buena gente, que no conseguirán que me sienta culpable de nada, que la dignidad no es algo tangible, que una lo lleva dentro y no lo joden porque digan, que yo le decía que dónde están los que son buena gente si no hay ninguno si lo único que quieren es coger y, no seamos sonsas, que nosotras también la gozamos, que ya puestas que si te pagan y lo hacés con un poco de seguridad, pues en el fondo es otro trabajo como otro cualquiera, a ver, si limpiando escaleras o sirviendo en una barra no te dejás las uñas lo mismo, que hay mucha tontería con eso, que ya no estamos en los cuarenta que si ser puta que bueno y qué, si, luego los cerdos estos no paran de despreciarte, sí, pero te desprecian igual, chau, seás o no seás, si lo sos porque lo sos y si no porque no les das, el caso es despreciarte, por mujer o porque sí, porque les recordás a su madre o a su hermanita, da lo mismo, carajo de hombres, basta de tanta milonga con el sexo que si esto que si aquello que qué pasa por qué va a ser diferente de tantas cosas, un tío quiere algo, tiene plata, tu lo tenés, se lo das, paga, listo, qué cosa, no veo dónde está la diferencia con vender priva o incluso con cualquier otro laburo, vendés tu tiempo, tu esfuerzo, intentás pasarlo lo mejor posible, porque hay que pasarlo, a ver, aquello de ganarse el pan con el sudor de la frente, y qué que este mundo de mierda haya puesto tanta estupidez en esto, pero qué de tanta hipocresía, no hice nada malo, no, no harán que me sienta culpable de nada, y si me dicen que es malo por qué, qué de curas de mierda o de santitos, los polis estos, qué se han creído, tratarme así, como si fuera mierda, llamarme puta, como si fuera un insulto, pues sí, soy puta, qué pasa, y su madre seguro, y no puedo dejar de llorar, mierda, pensarán que es de cobardía o de miedo, pero es de rabia, y qué me importa lo que piensen esos mierdas, es de rabia, de tonta, de haber caído, joder, no verlo venir, papafrita, estúpida, maldita estúpida, mirá que ir a caer, toda la vida sola, huyendo de chulos, de macarras, para qué, eso es para las estúpidas, que no saben hacer ni bola, que necesitan un hombre a su lado siempre, que se creen que necesitan protección, de qué, boludas, de su hombre necesitan que las protejan, toda la vida sin chulo, fui lista, despierta, y se me ocurre ir un día a un club, como si no tuviera mi casa, estúpida, tentar a la suerte, probar otra cosa, la verdad es que el laburo estaba mal últimamente, pero no saber que es donde van a buscar cuando no saben dónde, si lo sé, boluda, años sin caer en la trampa, sin papeles, si, y qué, incluso viajé cuando quise, sólo hay que saber estar, acicalarse un poco, parecer señorona, ponerte la ropa cara, y te dejan, los polis tontos, están ahí y se lían con las pobres indias, pero si vas ese día bien arregladita, ni te miran, bueno, o te miran, pero de otra manera, a ver, muy lista, sí, y voy y meto la pata como tonta y como andaba un poco prieta de plata y el laburo con la crisis no tira, me dije voy a probar al club de Laura, de free lance, hablar con el tipo, cincuenta por ciento, no es mal trato, y si además el tipo toma y convida, la comisión, salir del paso, venga, ya, pero yo sabía, sabía el riesgo, no necesitaba tanto, por qué, por qué lo hice, lo sabía, que van por allá, cuando no saben, cuando no tienen palotes, o buscan vete a saber qué y no encuentran y aprovechan el viaje, pero allá que fui, como tonta, pensé, no, no sé qué pensé, creí que ya no era igual que antes, que ahora no, pero fui tonta, tonta, tonta, pues claro que es igual, igual que siempre, tenía que haberme agenciado papeles, papeles, papeles, los jodidos papeles de mierda, malditos papeles, los perdí, joder, los papeles, por ahorrarme unos putos euros, no me informé bien, y luego va y ya era tarde, con la plata que me costó conseguirlos, que ya podía hasta pedir la nacionalidad, y voy y la jodo con los papeles por la mierda de la cotización, y ahora la concha de su madre cómo los pusieron, que si el contrato, que los penales, que venga gastar plata, justo cuando la cosa está peor, que ya la gente ni va de putas, que los clientes fijos, al carajo, que los que me enviaban del hotel, al carajo, los del anuncio del periódico, al carajo, y puse miles de tarjetitas por los coches y en la calle, pero no hay plata en este país de mierda, es como allá, cuando me vine, se esfumó la plata, se fue, de repente, como si se la hubiera tragado la tierra, como si los billetes de banco, y las monedas, y la arrogancia, y el no pensar, y la fiesta, y las copas, como si se hubieran ido al carajo de golpe, las hubiera absorbido un sumidero enorme y hubieran hecho un remolino gigantesco y todo hubiera girado rápido, rápido y hubiera caído a la mierda, a la alcantarilla, y yo acá, tan cansada de rodar, que no quise ya irme a otro sitio, ya me moví bastante, dije, ya hice kilómetros y kilómetros, y volver no, para qué, si allá está igual, me dio pereza, y ahora no vuelvo, me vuelven, fijo que me joden y me deportan, como si les hiciera algo malo acá, como si les molestara, y encima antes me pasan por esta mierda, este antro asqueroso, con estas policías malfolladas, con cara de amargas, se sentirán superiores porque son policías y no son putas, funcionarias, a sus órdenes Señor, lo que Usted diga, Señor, recibir órdenes, como soldaditas, y se creerán mejor que yo, mejor que las putas, con dignidad, dicen, pero yo no recibo órdenes de nadie, vivo mi vida, y nadie me tiene que mirar por encima del hombro, majaderas, muy dignas ellas, como si supieran lo que es la dignidad, como si sólo tuvieran dignidad ellas, como la mierda del rollo ese de que ser puta te afecta a la dignidad, la jodida dignidad, esta mierda sí que afecta a mi dignidad, porque esto sí que es indigno, este cuarto asqueroso, estos empujones, este desprecio, esas miradas de asco, los insultos, joder, ¡ningún tío me cogió tan mal que me jodió la dignidad como estas cerdas!.

 

Y sus cerditos alrededor, ese desprecio que se mastica, ese odio sin motivo que te deja vencida, que me arruina la calma, que te deja sola, indefensa, como no estuve nunca, y mirá que yo sé lo que es la soledad, lo que es no tener apenas un par de amigas, la familia lejos, allá, el teléfono tan caro, el skipe, al menos yo me pude permitir un computer y una conexión y no tengo que ir al locutorio, que allí a veces pillan, por eso, pero aun así no es igual, no hay nada como tocar, quiero tocar a los míos, quiero tocar a mi madre, tomarla del brazo, comerla a besos, años ya sin ir para allá, claro, es peligroso, caro, mucho tiempo ahorrando, y las preguntas, las jodidas preguntas, les quiero, sí, pero no saben el daño que hacen con tanta pregunta, estoy harta, aunque ya les miento por costumbre, ya me sale sin esfuerzo, lo del laburo en la oficina, en un banco les dije, ella no entendería, mi vieja, mi tía sí, sabe, lista, espero no se haya ido de la lengua con la vieja, ella me dijo, me avisó, con un respeto infinito, con cariño, pero no me avisó de esto, no me dijo que pudiera pasarme esto, me avisó que los tíos, los macarras, los clientes, los clubs, que si la sanidad, que si limpieza, que la goma, pero ella no es mi madre, ella es otra pasta, es otra cosa, está más bregada, más vivida, las pasó, viajó más, estuvo acá en España, no cuenta mucho, solo tonterías, pero seguro que las pasó acá también, pero mi vieja no, mi vieja es otra cosa, más tontita, más inocente, su hijita, no puede imaginarse, yo salí a la tía, más loca quizás, más valiente, no sé, más egoísta, quizás, o quizás si, quizás sí sepa, no sea tan tonta, quizás finja que no sabe o que cree, y me sonríe y me dice que no le envíe más plata, que no le hace falta, pero yo sé que sí, que allá falta, carajo si falta, pero no quiere que me esfuerce, pero quizás sabe, quizás finje que cree lo del banco, y me pregunta si no conocí ya un chico, me dice, un españolito con plata, y finje que no sabe, para que yo haga como que miento, para que yo finja que finjo, para que no nos duela ni a ella ni a mí, para que no nos duela más el dolor de la otra.

LA METAMORFOSIS V.1

.– ¡Mira a ver qué haces con esa, ¡joder!, que hace una hora que la han traído y no deja de llorar, ¡hohtia!, ni que se le hubiera muerto su padre, ¡vaya coñazo! No para, ¿eh?, es que no para, vamos, no pedirá mucho p’a mear, porque lo que no sé es cómo le queda agua en el cuerpo, ¡hohtia!.

.– ¡¿Y yo qué quieres que haga?!. ¿Le meto un par de hostias p’a que se le pase el ataque a la histérica?.

.- No sé… llama pronto que venga el abogao, o el médico, que le den un calmante, o lo que sea, ¡joder!, pero que se calle o la meto en otra celda allí la más lejos, que me está poniendo la cabeza ya…

 

No puedo dejar de llorar, no puedo, intento calmarme, respirar, pero no puedo, me ha invadido el llanto, me ha inundado por dentro, no puedo dejarlo, es rabia, estoy cansada, reventada, impotencia, pero no puedo dejar de llorar, esto es un asco, cómo estoy aquí, cómo he llegado, malditos cabrones, no puede estar pasándome esto, por Dios, cómo puedo estar aquí, si no he hecho nada, yo no he hecho nada, no he hecho nada, carajo, por qué me tratan así, esto es una mierda, esto no es un calabozo ni nada, esto es una puta porquería, joder, cómo huele, la puta que los parió, y esta manta, joder, si se tiene de pié, seguro que tiene piojos, o chinches, o meados de a saber cuántos, qué asco, no me atrevo ni a sentarme, creo que voy a vomitar, pero no puedo, no tengo nada, Dios, qué hice, qué, nada, si no hice nada, pero de qué me acusan, no, no puede ser, sólo por los papeles no, no puede ser, no hice nada, esto sólo puede estar reservado a terroristas y asesinos, yo no soy eso, se equivocaron quizá, pero cómo, de dónde se sacaron que yo… pero si nunca… no me habían detenido nunca, yo no hice nunca nada, sólo lo de los papeles, pero no, no puede ser eso, sólo eso no, por esa tontería no pueden joder a nadie así, y ese despliegue, joder, si pareció que fueran a capturar a Bin Laden, coches, polis por todas partes, equipados como para una guerra, qué se pensaban que cuatro putas íbamos a estar con armas, o los recibiríamos a cañonazos, qué, a coñonazos todo lo más, joder, cómo tengo ganas de hacerme chistes, sonsa, pero lo del puterío, no, eso ya no lleva nada, no, no es legal, pero tampoco ilegal, como dijeron, no, por eso no puede ser, parecía muy seguro el pavo aquel cuando nos explicó en la asociación, que no, pero entonces, qué, por qué me trataron así, quizás en el club tenían algo raro, joder, justo el día que yo estaba, cómo, pero yo no sé nada, ni las chicas, ninguna me contó, allá sólo eso, las chicas, además no es un sitio malo de esos que cuentan, no hay menores, ni gente que se la vea encerrada, para qué, no hay necesidad, para el dueño es un buen negocio, no sé, qué buscaban, por qué esa exageración, por qué tratarme así, a como si hubiera matado a su madre, bueno, en realidad a todas, joder, si no les he hecho nada, por qué no me dejan en paz, la mierda, y ahora la moda de llevar mujeres policía a las mierdas estas, otras veces si he tenido algún roce con la poli lo hemos arreglado amistosamente, un trabajito gratis, algo rápido, y listo, no son peores que otros, además suelen estar duros y buenos, pero claro a las tías no les puedes proponer eso, pero hoy venían a por algo más gordo, no puede ser por nosotras, sólo no, semejante derroche, la mierda, pero no se nos llevaron a todas, por qué, qué pasó, por qué a las otras no, no puede ser por eso lo del puterío, allá putas todas, hasta el de la barra, que también le pega, pero no entiendo, no entiendo, no sé, no puedo comprender, y sobre todo, por qué este desprecio, por qué estas malas maneras, empujones, insultos, por qué, qué les hice, mierda, y este llanto, no puedo, no puedo dejar, ya basta, como tonta, me siento tonta, me siento imbécil, así llorando, acá sola, porqué sola en esta mierda de celda, que no se llevaron también a otras, qué pasa, por lo menos alguien que me calme, alguien con quien hablar, esta soledad de paredes grises, esta mierda, esta suciedad, este olor, me matan los pies pero ni descalzarme me atrevo, los taconazos, vaya pinta, acá encerrada y con taconazos, pero qué asco, qué suelo de mierda, esto no lo fregaron en siglos, hijos de la grandísima, seguro que hay bichos, como vea una cucaracha grito, no, no puede ser, esto no me está pasando a mí, esto sólo una pesadilla, pero por qué, qué hice, joder, esto no se le puede hacer a cualquiera, para qué, si es para que les cuente, qué, si yo no sé nada, no tengo nada que contar, yo sólo estoy acá sin más, cierto, no tengo papeles, los tuve, sí, los perdí, pero no es tan grave, digo, por qué esto, no, no puede ser, algún hideputa que me denunció por algo, pero qué, quién, por qué, qué le hice, un cliente descontento, no sé, sí, conocés mucho capullo, pero quién, al fin y al cabo, la peor mierda es que alguno quiera algo raro y le digás que nastis, que eso no, o que eso cuesta el doble, alguno se cabrea, pero no recuerdo ahora, alguno que fuera poli camuflado y ahora se quiera vengar, quizás un jefazo, porque este despliegue no lo mueve un mierdas, no sé, todo es posible, pero estoy bien jodida, cierto, y qué será joder, calmate, no, no puedo, no puedo dejar de llorar.

LA METAMORFOSIS IV.2

No quiero recordar, la vergüenza, mi padre, como cuando me cogió delante de la familia, los hombres, las mujeres, las risas, todos con risas, un niño, rabia, vergüenza, me tomó, no entendía, en medio de todos, todos miraban, todos riendo, y entonces lloré también como ahora, hacia dentro, sin lágrimas, pero mi padre gritaba y me cogía fuerte del brazo y no recuerdo qué había hecho, sólo las risas de todos y los gritos de mi madre, y sus manotazos en el trasero, y la vergüenza, y la rabia e incluso ese día creo que odié a mi padre por hacerme pasar por eso y no sé si le he perdonado, porque yo sólo era un niño y no lo he olvidado y no sé ni por qué todo, todo está como detrás de una cortina de humo, la memoria me ha arrastrado detrás de una nube y sólo recuerdo la vergüenza, y a mi padre, y mi madre que al final se me llevó, me arrancó de su mano y vi que ella estaba enfadada con mi padre y la amé, y no recuerdo mucho más, y sólo que no puedo perdonar a mi padre, que después le he respetado siempre, y le he temido, y que siempre que hablé con él sólo sentí un rescoldo de aquella vergüenza, mezclado con un poco de odio y de miedo, y a lo mejor eso es el respeto o no, o quién sabe, si eso es lo que sienten todos los hijos por sus padres, o sólo los que tienen un padre como el mío como todos los padres como los padres de mis amigos no eran muy diferentes y así yo sabía que él era bueno, no, no sabía, me decían que era bueno, porque luchaba y trabajaba para sacar la familia, me decían que era bueno pero todos los padres de todos los chicos eran buenos y todos luchaban y trabajaban cuando podían y traían un poco de dinero a casa pero todos vivíamos en aquella mierda de barrio y nuestras madres se quejaban y todos los padres eran buenos pero sólo los malos podían salir de aquello o no eran tan malos, o sólo tenían más agallas o eran unos cobardes que no hacían más que engendrar cobardes y eternizar la cobardía como ahora mi padre y mi madre allá lejos cuando hablo con ellos ella se preocupa por mí quiere que vuelva me echa de menos y él se pone al teléfono y sólo me habla de dinero y de que les envíe más dinero y se cree que aquí el dinero llueve del cielo o que es fácil de ganar pero no sé mandarlo a la mierda, es mi padre y le debo todo y le debo su espalda quebrada y su vejez a los cuarenta y pocos y su enfermedad y le debo aquella vergüenza y mis hermanos y ese no sé qué que nos hace adorar a los padres sólo porque son los padres y son la sangre de donde salió mi sangre y son mi origen y mi pasado porque son un poco lo que soy, por instinto, por costumbre, por no poder pensar en otra cosa, por no poder imaginarme sin ellos.

 

Y la rabia. La rabia me sube a la garganta y sólo puedo gritar y llorar y sentir que me muero de rabia que si pudiera mordería, me lanzaría sobre ellos y siento placer de morder, de fantasear con mi propia rabia, mordería, rasgaría con mis manos, rompería, quiero romper algo, lo que sea, romper sus cabezas, sus gargantas, dejar que me salga la rabia de dentro, que me brote como un torrente una explosión y la rabia me hace sentir mis dientes y la fuerza de mis mandíbulas, y las lágrimas que no salen y no corren por mis mejillas ni mojan mis labios, y tengo ganas de gritar pero no pero no voy a gritar y siento como la rabia se transforma en odio porque no puede salir de otra manera, de odio a esos perros que me tienen aquí, de odio a esos perros infieles que no temen a nada que se creen pequeños dioses porque pueden pisotear a un hombre a placer y creerse además que son los buenos de esta película de la que ellos mismos han escrito el maldito guión, un odio que no puedo soportar y que me llevaría a matar si pudiera, y si no puedo hoy a matar mañana, a calmar el odio, a relajar el músculo del odio, a respirar para que el odio se enfríe, y la rabia se hace odio y el odio se enfría y se convierte en un odio feliz, en un odio santo, en un odio justo, porque ellos son el mal, son el demonio en la tierra que ha llegado aquí en estas tierras donde nos llaman ladrones y sólo saben robar y robar y ojalá llegue alguien a cortarles las manos y hacer Justicia llevan robando desde que el mundo es mundo y cuando llegas aquí tienes que andarte con mil ojos porque todos te roban, unos te roban con el trabajo, otros con los papeles, estos me roban ahora los cuatro billetes de la cartera seguro que no vuelvo a verlos y no me robarán mi rabia y mi odio esos son míos y no me robarán como nos robaron todo cuando nos colonizaron para robar y decían que era para enseñarnos civilización y nos descolonizaron y siguieron robando y ahora nos dicen que les robamos nosotros pero sólo es el mal que les inspira y solo la Justicia que no llega pero llegará porque llegará el día de la justicia y entonces tendrán que devolver todo lo robado y entonces llorarán y sabrán lo que es el sufrimiento de nuestros niños el sufrimiento de nuestra pobreza de nuestra riqueza en sus manos pero somos ricos en odio y en rabia y ahora yo soy rico y me sale y no puedo parar y me canso de gritar en mi idioma aunque sé que no me entienden porque no grito para que me entiendan ni me importa si me entienden o no ni quiero que me teman porque llegará el día que mate a uno de estos cerdos de uniforme o que mate a los cerdos que les mandan o que mate a sus bastardos nacidos para ser como ellos porque esto es una guerra y es una guerra santa y ganaremos al final porque las guerras las decide no el bando más fuerte o más listo sino el más rico y nosotros somos ricos, muy ricos en odio y rabia.

 

No tienen derecho a tratarnos así, no tienen derecho a creerse superiores, no son superiores aunque se lo crean, no tienen derecho aunque tengan sus leyes, esas leyes que fabrican a su medida y que hacen para después llamarnos ilegales y decirnos que tenemos que cumplir sus leyes y hablarnos todo el día de leyes, e hincharse de orgullo con sus leyes hipócritas que sólo hacen para protegerse porque nos tienen miedo y hacen bien porque algún día me vengaré de ese hijo de perra que me ha detenido y sabrá que detrás de su placa y su porra y su uniforme y sus maneras de soldadito feliz sólo hay un perro cobarde y el día que lo tenga delante se cagará y se meará encima como un perro y algún día sí algún día lo podré tener a mis pies y se humillará entonces y lo arrastraré hasta que me ruegue y me llore como yo he llorado de los ríos de rabia que salían de mis sienes. Siento esta fuerza interior este odio esta rabia que me hace respirar fuerte como si estuviera corriendo pero estoy quieto pero ya llegará el momento de la calma el de disfrutar el de la venganza porque aunque no sea él aunque otro de su calaña pero tengo que matar a uno de estos hijos de perra que nos tratan peor que si fuéramos delincuentes peor que a las fieras pero todo es el miedo todo su cobardía todo sus complejos seguro que no son muy listos que desde niños saben que no serán nada ni nadie que sólo serán funcionarios sin opinión ni criterio porque así los que piensan son otros y no tienen ideas ni magia ni palabra ni promesas ni calma ni rabia solo tienen una mente pobre una mediocridad de creerse que son lo mejor pero son masa sin cerebro ni fe ni Dios solo saben tener patria y aun eso no tienen sino una parafernalia de banderas himnos y fanfarrias y no tienen más ambición que subir unos peldaños en su escalafón de pazguatos y obedientes soldaditos todos con sus uniformes y sus gorritas y sus insignias y sus juegos y su lenguaje ridículo y su convicción de servir a la patria y su autoengaño de que son las fuerzas del bien que son necesarios que sin ellos la sociedad… esa sociedad que les alimenta y los mima y los cuida y les hace tanto caso y les pone todo su respeto a sus pies agente probos funcionarios servidores obedientes órdenes con todo su aparato de dormir conciencias yo sólo cumplo órdenes si no le gusta forme un partido y preséntese a las elecciones y cambie la ley y no se dan cuenta estúpidos que sólo están defendiendo la riqueza de sus jefes, que les consideran una basura tonta, que les pagan una mierda porque les consideran una mierda, porque creen que su trabajo lo hace cualquiera y les pagan como se paga a cualquiera porque todo lo cifran en dinero y no se dan cuenta y se creen el discursito de los tontos que si tienen que obedecer las órdenes de los mandos que ellos saben y los jefes que son más listos y por eso cobran más porque claro su trabajo no lo puede hacer cualquiera, y son lerdos que se dejan engañar porque les conviene porque están cómodos y se sienten bien con cuatro billetes que les regalan y unas palabritas y la rabia me crece cuando pienso en su majadería y el odio me llena y siento así que la carne se tensa y la sangre corre y sólo tengo que calmarme y guardar, guardar el odio, guardar la rabia, guardar la fuerza hasta que llegue el día. Porque llegará el día que la nación del Islam resurgirá, y volverá a hacerles morder la derrota, y llegará un nuevo Salaheddin y juro que yo estaré ahí, para arrastrar con mi vida a unos cuantos infieles occidentales cristianos perros mierda y me dan igual las promesas de un paraíso y me importan una mierda los imames y las mezquitas y las oraciones y los rezos y todo lo demás sólo quiero venganza solo quiero soltar esta rabia infinita que me revienta las entrañas porque me han pisado, me han aplastado, porque me han sometido a su vergüenza, a sus leyes de odio y a su policía y ahora a su cárcel y porque no les importa nada de mí, sólo soy un fardo molesto que quitarse de encima, sólo quieren echarme, tenerme lejos, les importa poco si vivo o muero, no he hecho nada malo, no les hecho nada pero me odian, me desprecian, y sólo puedo responder con odio y con desprecio porque no tengo otra fuerza no tengo otra razón no tengo insultos suficientes no tengo palabras.

 

Si hubiera una guerra y yo fuera un juez y cayeran ellos prisioneros, el niñato que me ha cogido, el que me ha pegado por detrás, su jefe, qué placer dejar que me reconozcan, recordarles lo que me hicieron, sentir su estremecimiento, su terror, su arrepentimiento cobarde de cómo me hicieron cómo me trataron, y deleitarme como un cachorro de león con una pieza pequeña viva, presa, juguete, presa, aprendizaje, placer, poder, vida, muerte, juguete, presa, debilidad, fuerza, desesperación, intento, frustración, poder, garra, peso, aplastar. Les aplastaría con mis propias manos pero antes les humillaría y sólo así calmaría mi odio y mi rabia, les haría rogar y humillarse, como pretenden que haga ahora yo ante su estúpida autoridad de juguete. Llegará, llegará el día que tendrán que rogar y humillarse y llorarán y podré decretar su muerte con un simple movimiento de un dedo, con menos, con una mirada tan sólo, con menos esfuerzo de lo que a ellos les cuesta arruinarme la vida. Y si no llega el momento da igual, siempre queda la bomba pegada a mi cuerpo, siempre queda dejar la vida con el infinito placer de calmar el odio.

 

Sólo eso me sostiene, sólo el odio santo, sólo esta respiración fuerte y la rabia, sólo mi fe y mi razón, sólo yo en esta jaula, sólo no, no estoy solo, somos miles, somos millones, y algún día será el día de la rabia, y será la Justicia, y devolveremos tantos años de pisarnos, tanta pobreza, tanto robo, y no estoy solo, hay hermanos en todas partes, y si me echan les haré pagar lo que me hacen y si me quedo pagarán, y sabrán que debían haberme dejado en paz, que no se puede sembrar viento, que tenemos amor y nostalgia de lo que fuimos, y que hubo un tiempo que nos temieron, y ese tiempo tiene que volver, porque Al.lá hará que vuelva, no puede no querer y es todopoderoso, y haremos su voluntad aunque sea con sangre, con nuestra sangre, con la de ellos, porque ahora odio, y yo ayer estaba tranquilo y feliz, pero ahora odio, y tengo ganas de llorar por el odio, y ganas de vomitar de rabia y de odio, y no puedo soportar el odio que inunda mi pecho y grito y sólo grito y nadie me oye, sólo ellos me oyen, nadie me oye, sólo estas paredes me devuelven el grito y el miedo, pero no puedo tener miedo, no, no puedo tener miedo, sólo se tiene miedo a la muerte y eso es sólo un segundo, un segundo de tiempo para apagar varias vidas de maldad, sólo un segundo, menos, una décima, y poder apagar tantas vidas dedicadas al mal, y son tan estúpidos, se escandalizan, no entienden, suicidas los llaman, y no entienden, que es un precio pequeño, que no es la promesa del paraíso, ni las prédicas, ni las consignas, ni los amigos, ni los grupos, ni las gentes de alrededor, ni la familia, ni la fama, ni la gloria futura, ni nada de eso, es sólo el odio, sólo saber que no hay más que odio en sus corazones para nosotros, sólo saber que con un segundo de mi muerte podré acabar con varias vidas de odio es un precio barato. Y nos siguen odiando, y nos siguen humillando, y nos siguen matando, y si sólo nos dan odio sólo odio tendrán.

 

Y aquí estoy, materia de odio, me han hecho odio, ellos me han hecho odio, porque estoy en una celda, porque me han tratado como a un animal, porque me tienen encerrado y sólo y no hacen caso ni de mis gritos y porque no he hecho nada y aun así les doy miedo y me odian, porque van a acabar con mi vida aquí, no, no me van a matar, son demasiado listos, ya no matan, sólo te toman y te llevan a donde no te vean más, donde no les molestes, y donde mueras o vivas les importe poco, sólo acaban contigo de otra manera, sólo su arrogancia es tan grande que no piensan que yo también puedo odiar, y ni temen a mi venganza, sólo quieren eliminarme, como a una bestia, es igual si se la extermina o se va lejos, sólo eliminar la molestia es lo que importa, y esa mezcla de odio e indiferencia, de asco y miedo, domina sus mentes, y olvidan, y están dispuestos a mirar a otro lado, les da igual si tengo familia, si mujer o hijos, si son de aquí o de allá, prefieren que nos vayamos todos, todo les da igual con tal de consumar su plan, que se vaya la molestia, que se vaya lejos, y pagan a sus esbirros y sus vasallos para que nos golpeen y nos expulsen y nos levanten vallas, y nos blinden el mar. Por eso si sólo nos dejan responder con odio a todo eso, sólo tendrán odio, sólo recibirán odio, sólo este odio total en que transforma su miedo un animal moribundo.